Freelanceo

Encontrar una idea para un negocio es relativamente fácil. Lo que no es fácil es convertir esa idea en un producto o servicio que genere ingresos. La razón principal para que sea difícil es que toma tiempo y ese tiempo cuesta dinero. Todos los meses llega la factura eléctrica, la de agua y hay que pagar la renta. En Blimp hemos estado debatiendo el problema que plantea hacer trabajos freelance y tener un startup. Todavía no tenemos una fórmula perfecta pero esto es lo que hemos estado haciendo.

Startup
Trabajar en un startup no es fácil. Pasamos 12 horas al día trabajando, no tenemos un sueldo jugoso y por lo tanto hemos tenido que cortar con muchos gastos personales. Pero por otro lado tenemos control absoluto de lo que hacemos, podemos probar ideas sin temor a perder nada, usamos las tecnologías que nos gustan, todo lo que construimos es nuestro y se puede trabajar en chancletas desde la casa.

La otra característica principal de nuestra experiencia en Blimp es que estamos en búsqueda de un producto. No estamos construyendo algo que existe. Cada día nos planteamos como mejorar la experiencia de manejar un proyecto y tratamos de validar esas ideas con nuestros clientes. Cada paso del camino, los clientes aprueban o desaprueban lo que hacemos y nosotros adaptamos nuestro producto a eso. Así que más que un ejercicio de construcción es una exploración constante. Este proceso de exploración y descubrimiento además de tomar tiempo, cuesta dinero.

Para hacer este tipo de negocio hay dos posibles caminos: uno es buscar capital (funding) de uno o varios VCs, Angels, incubadora/aceleradora o bootstrapping que basicamente significa, montar el negocio sin financiación externa. Nosotros hemos optado por la segunda.

Levantar capital toma tiempo y esfuerzo que se puede poner en el producto. Además, en nuestro ecosistema no hay Angel Investors, Venture Capitalists y no hay aceleradoras o incubadoras reales (algo que debe cambiar pronto). Así que la decisión fue simple. Hay que bootstrap o invertir tiempo en hacer conexiones en Silicon Valley, Nueva York o algún otro centro de startups y convencerlos de invertir. Decidimos usar el tiempo en tratar de “convencer a clientes” en vez de “convencer a inversionistas”.

Freelance
En Puerto Rico hay gran demanda para desarrollo de aplicaciones web. En los últimos meses hemos recibido más solicitudes para estimados de este tipo de proyecto que en los pasados dos años. Cada día más compañías locales asignan grandes partes de su presupuesto a marketing online. Esto sumado al hecho de que los pequeños y medianos negocios tienen claro que necesitan tanto presencia como servicios electrónicos. Es evidente que aquí hay una oportunidad.

El tipo de trabajo que requieren los clientes que se nos han acercado en general es bastante simple. Aplicaciones para Facebook, websites corporativos, diseño de experiencia (UX), diseño de interfaces (UI) para el web, desktop y móvil. Aunque esta ha sido la regla general, hemos manejado algunas excepciones. Entre ellas una aplicación para manejar reservaciones turísticas de la que muy pronto escribiré más.

Nuestra experiencia
Cuando nos dimos cuenta que podemos financiar nuestro startup haciendo pequeños proyecto para clientes pensamos que esto podía ser perjudicial para el negocio. Pensamos que los clientes nos tomarían mucho tiempo y quitarían nuestra atención del producto.

Así que lo que hicimos fue definir una meta de ingresos que debemos generar para mantenernos a flote. Trabajar duro por llegar a esa meta y luego dedicarnos a nuestro proyecto. Hasta ahora esto ha funcionado y nos ha permitido adelantar nuestro proyecto, pagar las cuentas y dar un gran paso. Acabamos de contratar a un excelente developer que se unirá a Blimp la próxima semana (#DetallesPronto). Esto con la intención de fortalecer el equipo y poder manejar más trabajo de Blimp y más trabajo de clientes.

Todavía se nos hace un poco complicado balancear entre clientes y nuestro proyecto pero estoy seguro que lo vamos a lograr. Pasar todo este trabajo nos ayuda a permanecer independientes y a no depender de nadie, sólo de nuestro propio esfuerzo.

Una vez tengamos dominado este tema de balancear el trabajo de los clientes con el nuestro, el próximo paso será dejar poco a poco el trabajo de los clientes en lo que los ingresos del producto aumentan y eso será otro reto interesante. Por el momento seguiremos trabajando proyectos para clientes.